El Meridiano de Córdoba ¡Mi periódico!
-- - - ---Número 4572- - - - - - - - - - - - - -- - - - - - - - - -Lunes 17 de Noviembre de 2008 - - - - - - - - - - - - - - - - Sincelejo - Sucre

 

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Para Tolú, Coveñas y San Onofre y San Antero, en Córdoba, es de mucha significación la puesta en funcionamiento nuevamente del aeropuerto de Tolú, cuya pista fue ampliada a mil 350 metros, lo cual permite que en adelante aterricen aeronaves de fuselaje intermedio. Obviamente, aunque no es la panacea, se abre cierta posibilidad de que a la región del Golfo de Morrosquillo lleguen aquellos turistas que por una u otra razón no se movilizan por carreteras a grandes distancias. Es decir, habrá conexión posible con el resto de aeropuertos del país y eso en sí es un gran avance.
En el futuro lo que resta es mejorar los servicios públicos en los municipios costeros --hay avances en este sentido-- así como también la infraestructura hotelera y la calidad de la atención que se les presta a los visitantes. Mientras más poder adquisitivo tiene un turista, más exigente se torna, pero, a cambio, gasta más, lo que naturalmente se traduce en mayores dividendos para quienes derivan su sustento de la industria turística.
Cumplidos los presupuestos anteriores, es necesario también adelantar una intensa campaña de promoción del Golfo, cuya financiación deberá correr por cuenta del gremio hotelero con el apoyo, lógicamente, de las alcaldías que bien harían en liderar el proceso para aunar esfuerzos y remar en el mismo sentido.
Poco a poco se están dando las condiciones para reactivar el turismo en la región, pero es imprescindible que los empresarios del sector --pequeños medianos y grandes-- inviertan, cada quien en la medida de sus reales posibilidades, en una campaña agresiva para atraer nuevos turistas y rescatar los que dejaron de venir por falta de comodidades y buenos servicios.


La otra opinión

Fiduprevisora y herencia nefasta

Por ISMAEL GUERRA DE LA OSSA

En cumplimiento de convenios interadministrativos entre el Municipio de Sincelejo y la Nación, representada por los ministerios de Educación y de Hacienda y Crédito Público, fueron afiliados al Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio, administrado por la Fiduciaria La Previsora S.A. (Fiduprevisora), un total de 313 docentes, así: 31 a través del Decreto 196 de 1995 y 182 mediante el Decreto 3752 de 2003.
El objeto de la afiliación fue para que el Fondo se encargara del pago de las prestaciones sociales a dichos educadores, es decir, cesantías, pensiones, incrementos salariales y seguridad social.
Naturalmente, el Municipio adquirió la obligación de pagar a la Fudeprevisora las cuotas correspondientes de acuerdo con las cláusulas del convenio.
Fue aquí donde "torció la puerca el rabo", pues el ente territorial incumplió. Según el actual secretario de Educación Municipal, Guido Nel Pérez Díaz, en declaraciones a este medio, los años en que se dejaron de consignarle los recursos respectivos a la Fiduprevisora fueron en 1998, 2004 y 2005.
Como consecuencia de lo anterior, hoy el Municipio de Sincelejo le adeuda más de 44 mil millones de pesos y el rancho ardiendo, pues este monto fue con base a corte de julio del presente año, según lo informado al alcalde Jesús Paternina Samur por Inés Malavera Rodríguez, directora (e) de Afiliaciones y Recaudos de la Fiduprevisora, oficio recibido en la Alcaldía el 12 de septiembre del año en curso y radicado bajo el número 090380.
Claro, lo de los 44 mil millones es un cifra producto de cálculos optimistas, pues "por allí pasa la cuenta".
Lo anterior porque, según reza el convenio, el no pago oportuno de las cuotas pactadas da lugar a la liquidación y cobro de intereses corrientes e intereses de mora, aplicando al valor de la mora el doble de la tasa comercial pactada DTF más 4 puntos, calculados a partir de la fecha de incumplimiento.
De manera que tiene mucha razón el mandatario Jesús Paternina Samur para declararse preocupado por el asunto. Obviamente, ninguna responsabilidad tiene, pues fue una herencia nefasta que recibió de administraciones anteriores.
De hecho está haciendo lo que le corresponde, es decir, tomar el toro por los cuernos. Por lo pronto acudió al Concejo en busca de facultades para renegociar el pago de la deuda y no cancelarla en 3 años, como exige la Fiduprevisora, sino en 10 que es el tiempo en que, de acuerdo con sus posibilidades fiscales, el Municipio puede cumplir.
Es de esperarse entonces que la entidad acreedora flexibilice su posición, pues debe comprender que no fue producto de descuido ni negligencia del actual gobierno local sino algo que encontró y a lo cual le está poniendo pecho.
Creemos que en estos casos el reglamento de cartera del Fondo de Prestaciones Sociales del Magisterio no debe ser tan rígido y por el contrario allanarse a propuestas juiciosas y sensatas.
Obviamente, habrá que ser comprensivos con la Administración de la capital sucreña, pues recursos que estaban destinados a algunas obras tendrán que redireccionarse para ir pagando la voluminosa deuda que heredó.
Lo que sí debe ser objeto de duro reproche es la actitud de los gobernantes que estuvieron al frente de los destinos de Sincelejo en 1998, 2004 y 2005, quienes acudieron a la perversa consigna de que "el que venga atrás que arré" y allí están las consecuencias.
No hay que olvidar que las prestaciones sociales de los trabajadores son tan sagradas que ni siquiera pueden ser objeto de embargos. Pero esto, al parecer, les importó un soberano comino a los alcaldes que no cumplieron lo convenido con la Fiduprevisora.
Un juicio de responsabilidades debería emprenderse entonces por este caso, pues lo sucedido no puede pasar inadvertido. ismaguerra@hotmail.com


Se derrumba la Pirámide

Por ÉDGAR VERGARA FIGUEREDO

Es lamentable, deplorable y devastador que se diga que en Colombia no hay legislación para detener la multiplicación de las "pirámides" o "esquema Ponzi". Sí hay instrumentos legales, y suficientes. Las personas que están ejerciendo estas actividades incurren en un grave delito, del que se desprenden otras violaciones a la legislación. Basta leer lo dispuesto en el Artículo 316 del Código Penal Colombiano (CPC), sobre captación masiva e irregular de dinero.
Al lado de esta norma del CPC infringida, se quebrantaron otras conexas, como la contenida en el 246 sobre estafa y en el 327 sobre enriquecimiento ilícito. La Fiscalía General de la Nación se durmió frente a este caso grave de corrupción pública, lo mismo que los alcaldes y la Policía.
Algunas de estas dudosas organizaciones captan el dinero de manera directa y otras a través de la venta de tarjetas. Ofrecen cuantiosos intereses o beneficios a sus clientes que no se ajustan a los rendimientos normales del dinero puesto en el mercado financiero o en actividades permitidas. A propósito, fue Carlo Ponzi, el italiano que se inventó este negocio irregular en 1920 en Estados Unidos, por eso fue más de una vez a la cárcel, luego deportado a su país y finalmente murió en la pobreza en Brasil.
El modelo de Ponzi es el mismo retratado en Colombia, empieza con la estructura DMG (sigla que corresponde a las letras iniciales del nombre y apellidos del enigmático y diabólico propietario). Siguen en la nómina, DRFE, resumen de las palabras: dinero rápido, fácil y efectivo, JEF, World Business Panamá y Costa Caribe, entre otras. Esto es apenas el comienzo de la telaraña del cuadro tétrico de la mafia criminal organizada, con fines de recoger dinero del público, especular, lavar y enriquecerse.
¡Qué desgracia la de nuestros compatriotas! Que para castigar al delincuente, sus líderes tengan que recurrir al puritanismo e invocar la expedición de nuevas leyes para actuar, cuando estamos sobrado de legislación. Cada vez que sucede un hecho de esta clase en el país, surgen los gerifaltes de los ministerios, las superintendencias y de los órganos de control a dar explicaciones que rompen con el contexto de los daños que se le causan a la comunidad.
Es irónico y hasta cínico el empleo de protocolos parsimoniosos por parte de los funcionarios oficiales para no taponar la boca del crimen. Este hecho tiene un efecto dominó en miles de incautos que han entregado su dinero a cambio de intereses impagables, de mercancías a precios altos y a la vez de devolución de lo invertido en un tiempo determinado.
Se observa que las primeras declaraciones del Ministro de Hacienda y Crédito Público y del Superintendente Financiero no convencen a nadie, porque no corresponde a los hechos que nos han mostrado los medios de comunicación y los ciudadanos timados. Las personas afectadas por la trampa entregaron sus ahorros a la inversión engañosa que los Ponzi colombianos le pintaron.
Ojalá que a estos señores y a sus compinches los veamos mañana depositados en las cárceles pagando las condenas merecidas, eso sí, sin descuentos ni beneficios.
De la hecatombe financiera que ha producido esta captación ilícita de dinero tiene que haber responsables. El primer llamamiento es a las autoridades respectivas que han tardado y retardado contener la proliferación de estas actividades que se montaron contraviniendo la normatividad vigente. La acción conjunta y coordinada del Estado no ha sido oportuna como tampoco eficaz. Más bien, se ha observado, una complacencia a esperar el desplome que se avizoraba de tiempo atrás; y es por esta omisión, que los afectados tienen derecho a indemnización.


El imperio continúa

Por CARLOS MARTÍNEZ SIMAHAN

Cuando Obama jure como presidente de los Estados Unidos de América, registraremos el hito histórico más trascendental de la democracia contemporánea. Tan importante como el discurso de Gettysburg o la abolición de la esclavitud. Una nación, fundada en la igualdad y con fuerte origen religioso, pero que ha transitado por el infierno del racismo, da ejemplo, de nuevo, de tolerancia y retoma las sendas de la civilización y la justicia. Continúa la más grande de las aventuras humanas, como califica Paul Johnson la creación de los Estados Unidos.
Mucho tiempo ha transcurrido desde que Carolina se convirtiera en el primer Estado esclavista hasta la llegada de un hombre de color al pináculo del poder mundial. El "sueno americano" ha permitido el ascenso de sus dirigentes, viniesen de una cabaña maderera de Kentucky o de las barriadas pobres de Chicago. Y sus líderes, consagrados por la historia, han surgido ya de los descendientes de los esclavos, ya de los herederos de las familias ricas de Boston, ya de los sindicatos de actores. Es una estructura social siempre en transición, siempre dinámica. Además, políticamente, resulta aleccionador que fuese un paladín republicano, el leñador, el abogado empírico de provincia, quien diera y ganara las batallas memorables contra la esclavitud y, quien reciba ahora la antorcha, sea el abanderado demócrata, el hijo de inmigrantes, el abogado de Harvard.
Es admirable el culto que los norteamericanos le rinden a la Constitución de Filadelfia. Cuando se visita la Galería Nacional en Washington, lo primero que se destaca son las salas dedicadas a la norma fundante de la Nación y a los Padres Fundadores. En un nicho, en toda su majestad, la primera versión de la Constitución ante la cual se detienen reverentes ciudadanos del mundo, pero singularmente, la juventud estudiosa del país, y, al lado, los retratos y el perfil biográfico de sus visionarios redactores quienes plasmaron en cláusulas severas los derechos del hombre libre. Sus principales autores Franklin, Adams, Sherman, Livinstong, y Jefferson, eran conscientes de lo que significaba aprobar en 1787 postulados como: "Sostenemos que estas verdades son manifiestas: que todos los hombres son iguales ante Dios, que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad".
Impulsado por semejante aliento histórico, el mismo que acicateó a los revolucionarios franceses de 1879, asume Obama, las riendas del imperio, en hombros de la juventud moderna, pero en momentos llenos de incertidumbre con crisis económica profunda y con fallas en el liderazgo. Desde el primer instante será exigido y calibrado. Las esperanzas que despertaron su candidatura y su victoria, hacen más apremiantes sus obligaciones y sus retos. El mundo mira expectante lo que sucede en la tierra de la libertad, pues, están en juego valores esenciales de la civilización occidental. Que la buena suerte lo acompañe.
P.S: Honor a los compatriotas nativos de las Islas de San Andrés, quienes, inmediatamente después de la separación de Panamá, fueron sorprendidos por la llegada del acorazado Nashville con una delegación especial que los invitó a formar parte de los Estados Unidos. Respondieron: hemos optado libremente por Colombia, ya que ustedes son un país esclavista.


 

 

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